ÁLVARO MANRIQUE DE ZÚÑIGA

ÁLVARO MANRIQUE DE ZÚÑIGA

Virrey de la Nueva España del 17 de octubre de 1585 al 27 de enero de 1590.

 

 

 

Durante su gobierno la Nueva España entró en un periodo de crisis que amenazaba con desembocar en la guerra civil, debido a que no fue capaz de conciliar las posiciones encontradas y los conflictos entre las diversas órdenes religiosas –apoyadas por buena parte de la población– y la autoridad de los obispos, sostenida por las autoridades. Inclusive, los partidarios de las facciones llegaron a enfrentarse con las armas. Desde México, el rey recibía abundante correspondencia en la que se acusaba a su representante de ineptitud, corrupción, torpeza e imprudencia. Además, se le advertía del peligro de una guerra civil. Ante tal situación, Felipe II decidió someter al marqués de Villamanrique a juicio de residencia, con la Ciudad de México como prisión; durante el proceso le fueron embargados todos sus bienes. Seis años pasó arraigado en la capital de lo que fue su virreinato y luego regresó a España para intentar reivindicar su honra.

 

 

Firma de Álvaro Manrique de Zúñiga